Despierto, abro los ojos y el calor de la habitación me protege del fío afuera, no se el que soñaba pero el brusco despertar me da una idea pero da igual todo ha pasado pues despierto. Sin embargo allí se despiertan, entre cartones sobre aquel escaparate, el despertar es una bofetada pues ahora no sueñan, lo mejor, volver a dormir, el calor del sueño vuelve a su cabeza, el sueño les protege del frío, el sueño les iguala y les hace superiores, sin embargo el despertar, maldito despertar, pues otra vez el frío.
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